Actuaciones pendientes
Un encargo firmado es una lista de compromisos: lo que el despacho se ha obligado a hacer y todavía no ha hecho. La pestaña Pendientes de la ficha del expediente muestra esa lista y permite ir cerrándola.
Es el puente entre el encargo y las actuaciones ya ejecutadas.
📝 Qué muestra
Una fila por cada línea de tipo Actuación de los encargos del expediente que aún tenga trabajo por hacer, con el encargo del que viene y su fecha, el concepto, y tres cantidades:
- Pactado: lo que dice la línea del encargo. No cambia nunca.
- Ejecutado: la suma de las actuaciones que ya se han registrado contra esa línea.
- Pendiente: la diferencia entre las dos.
Una línea desaparece de la lista cuando se ejecuta del todo o cuando se renuncia a ella. Lo ejecutado no se guarda en ningún sitio: se calcula sumando las actuaciones enganchadas a la línea, así que nunca puede quedar desincronizado de la realidad del expediente.
✅ Aceptar: convertirlo en actuación
El botón Aceptar registra la actuación y la engancha a su línea del encargo. Toma el concepto, el precio y la referencia de la línea, y la fecha de hoy.
Junto al botón hay una cantidad, propuesta con lo que queda pendiente y editable. Ahí está la clave de la ejecución parcial: si un compromiso de tres unidades se cumple de una en una, se acepta una cada vez y la línea sigue apareciendo con las dos que faltan.
A partir de ahí la actuación es una actuación normal: se puede completar desde la pestaña Actuaciones y entra en la facturación como cualquier otra.
🚫 Renunciar
El botón Renunciar retira el compromiso de la lista de pendientes sin tocar la cantidad pactada del encargo. Es para lo que se decide no hacer: un recurso que el cliente no quiere presentar, una gestión que deja de tener sentido. Pide confirmación antes de aplicarse, porque no hay un botón de deshacer: para revertirlo hay que volver a poner la línea en estado Pendiente desde el propio encargo.
No se baja la cantidad de la línea a propósito. El encargo firmado tiene que seguir diciendo lo que se pactó, aunque después no se haya cumplido entero; la renuncia es una decisión posterior del despacho y del cliente, no una corrección del contrato.
❓ Por qué no hay un estado «hecho»
Solo se guarda la renuncia, porque es lo único que no se puede deducir. Lo hecho ya lo suman las actuaciones y lo pendiente es la resta, y un dato que se calcula nunca miente. Guardar además un estado «ejecutado» obligaría a mantenerlo al día a mano y abriría la puerta a que dijese una cosa mientras las actuaciones dicen otra.